El descanso de un partido | AFEN - Cursos de entrenador de futbol

LOS DIEZ MINUTOS EN EL DESCANSO DE UN PARTIDO

LOS DIEZ MINUTOS EN EL DESCANSO DE UN PARTIDO

En un deporte como el nuestro, donde no hay tiempos muertos en el transcurso del juego, nuestras opciones para poder hablar con el equipo en su totalidad, se limita al descanso entre la primera y segunda parte.

  Ese descanso suele ser aproximadamente de diez minutos. Por lo tanto es un corto espacio de tiempo.

 Teniendo en consideración que en esos diez minutos, el jugador pueda que necesite atención médica, o aproveche mucho de ese tiempo en recuperar, o por cuestiones climáticas necesite recuperar su calor corporal, estamos muy limitados en nuestra  actuación.

 Por lo tanto tenemos que tener claro, varias situaciones.

–          Correcciones

–          Mejoras

–          Rectificaciones

–          Refuerzos positivos

–          Planificar la segunda mitad.

Todo ello en un lenguaje claro y directo. El jugador presta atención a cuatro o cinco indicaciones, cuando el discurso es muy intenso y continuado, el futbolista pierde la atención.

  Si realizamos discursos personalizados, podemos olvidar al colectivo. Si realizamos discursos colectivos, podemos olvidarnos de mensajes directos y personales.

 Nuestro discurso tiene que tener como único objetivo, el ¨llegar¨ al jugador.

  Según el momento por el que discurra el partido, podemos decidir cómo realizar nuestra comunicación a los jugadores. Podemos ¨subir¨ o ¨bajar¨  el tono de voz. O manejar los tonos de voz, cuando nos interese que presten mayor atención al contexto principal del mensaje.

 Si en el tiempo de descanso, no somos capaces de manejar nuestro comportamiento, no servirá de nada. El estar enfadado con la actuación del equipo, no tiene que ir vinculado a dar voces y gritos en ese tiempo de corrección. Si transmitimos nerviosismo no seremos capaces de corregir errores. El jugador verá tu actuación, pero no escuchará correcciones para lo que están realizando erróneamente.

 Si no está haciendo el equipo un buen partido, con continuos errores, tampoco podemos dar una imagen de pasividad y tranquilidad total. El jugador puede ver en ti que no eres capaz de darle soluciones, y que el entrenador está  sumido al mismo desarrollo negativo y pasivo del partido.

 Es un periodo corto de tiempo para tomar decisiones, por lo tanto es necesario saber utilizarlo bien, y darle la importancia que tiene. Es el único momento donde podemos hablar a todos los jugadores a la vez, es el único momento donde hay tranquilidad para corregir y mejorar.

 Valoremos la importancia de estos diez minutos. Manejemos nosotros la situación…que no sea la situación la que maneje al entrenador.

 

@pablolopez111

http://entrenadorespl.blogspot.com

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